Utilidad vs Flujo: no son lo mismo

Uno de los errores más comunes en las empresas es pensar que el dinero que hay en la cuenta bancaria es “ganancia”, y no siempre es así.

El flujo de efectivo no es lo mismo que la utilidad; muchas veces ese dinero aún debe destinarse a proveedores, impuestos o compromisos pendientes.

El problema aparece cuando ese flujo se gasta en conceptos no deducibles o sin soporte correcto, porque para el SAT eso puede terminar convirtiéndose en utilidad y, por lo tanto, en más impuestos por pagar.

Por eso es importante administrar el flujo con inteligencia: separar impuestos, cuidar los gastos deducibles y evitar mezclar gastos personales con los del negocio.

Recuerda que tener dinero en la cuenta no significa tener utilidad, y gastar sin estrategia puede salir caro fiscalmente.

Si tienes dudas…

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– Eliezer Vega.

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