Cuando cobrar también cuesta

Una operación no termina cuando el dinero entra o sale de la cuenta bancaria.

Cobrar una factura, vender un activo, recibir un anticipo o retirar dinero de la empresa parecen operaciones sencillas. Pero también pueden generar efectos contables y fiscales que, si no los conoces, te toman por sorpresa.

Cobras una factura pendiente: es buena noticia, pero ese cobro trae un efecto fiscal que debes conocer. Vendes un activo: que entren $500,000 a la cuenta no significa que esos $500,000 sean utilidad; el tratamiento fiscal puede ser distinto al financiero. Retiras dinero de la empresa: el movimiento parece sencillo, pero fiscalmente no es lo mismo que sea un préstamo, un dividendo, un reembolso o un gasto.

El punto no es evitar estas operaciones. Es entender qué sucede fiscalmente cuando las realizas. Una buena decisión empresarial no solo considera cuánto dinero entra o sale, también, qué efecto contable y fiscal genera.

No necesitas convertirte en contador, necesitas tener la información correcta antes de decidir.

– Eliezer Vega.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *