Lo deducible no siempre conviene

Es muy común escuchar frases como: “Hay que gastar para pagar menos impuestos” o “Si es deducible, cómpralo”. Sin embargo, una deducción no convierte un mal gasto en una buena decisión financiera.

Cuando una empresa realiza un gasto deducible, reduce la utilidad sobre la que pagará impuestos, pero eso no significa que el gasto sea gratis. Al final, el dinero sale de la cuenta bancaria y solo una parte se recupera mediante el ahorro en impuestos.

Te lo explico con un ejemplo: gastar $100,000 para ahorrar $30,000 en impuestos sigue representando una salida neta de $70,000. Si esa compra no aporta valor al negocio, la empresa termina con menos efectivo, aunque haya pagado menos impuestos.

Entonces, la pregunta correcta no es: “¿Es deducible?”, sino “¿Este gasto ayuda a que mi empresa sea más rentable, eficiente o competitiva?”.

Recuerda que pagar menos impuestos es positivo, pero gastar dinero innecesariamente para lograrlo suele salir mucho más caro.

Si tienes dudas… Escríbeme.

Eliezer Vega.

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