Ver un saldo positivo en la cuenta de banco da tranquilidad. Pero hay una pregunta que pocos empresarios se hacen: ¿todo ese dinero realmente es tuyo?
En muchos casos, no.
Dentro de ese saldo puede haber IVA cobrado de las ventas, ISR retenido o impuestos provisionales, por lo que ese dinero ya tiene destino y gastarlo antes de tiempo te puede generar problemas de flujo, esos que llegan justo cuando hay que cumplir con las obligaciones.
Las empresas sanas no administran lo que tienen en el banco. Administran lo que realmente pueden disponer. Antes de una compra importante o de retirar utilidades, responde esta pregunta:
¿Estoy gastando dinero de mi empresa… o dinero que ya tiene dueño?
Si quieres tener claridad sobre cuánto de tu saldo realmente puedes usar, escríbeme.
– Eliezer Vega.
