Tener dinero en el banco no significa que tu negocio esté ganando.
Puedes haber cobrado facturas atrasadas, recibido un crédito o vendido un activo. Y si bien el saldo sube, no necesariamente es utilidad. También puede pasar al revés: poco efectivo porque invertiste en inventario o pagaste deuda, aunque el negocio va bien.
Atención: el banco te dice cuánto tienes hoy, no si estás creciendo.
Para eso existe el Estado de Resultados, un estado financiero que muestra cuánto vendiste, cuánto te costó operar y cuál fue la utilidad real del periodo.
La pregunta que todo empresario debería hacerse al cerrar el mes no es: ¿cuánto tengo en la cuenta?, sino: ¿el negocio ganó dinero… o solo tuvo efectivo?
Si quieres entender qué te está diciendo realmente tu información financiera, escríbeme.
– Eliezer Vega.
