Hay gastos que salen de tu cuenta… y encima te cobran ISR por ellos, porque cuando un gasto no es deducible, el SAT no lo descuenta de tu utilidad fiscal.
Lo gastaste, sí — pero para Hacienda es como si no se hubiera hecho, teniendo como resultado el pagar impuestos sobre dinero que ya no tienes. Dicho de otra manera: lo gastaste y además no lo deduces.
Por eso, antes de autorizar una compra importante, una sola pregunta puede ahorrarte: ¿este gasto realmente será deducible?
No todo lo que sale de la cuenta reduce lo que le debes al SAT. Y descubrirlo después puede salir caro.
Si quieres saber cuáles de tus gastos te están costando doble, escríbeme, en eso podemos ayudarte.
