La negativa de la autoridad puede deberse a diversos motivos; es decir, diferencias entre lo que presentaste y lo que realmente debía ser, inconsistencias en las deducciones personales o, simplemente, que no resultaba un saldo a favor, sino un ISR por pagar.
Recordemos que los números precargados en la página de la declaración son solo una propuesta que el SAT presenta con base en la información que obra en su poder; sin embargo, deben ser corroborados antes de enviarla, a fin de evitar un eventual rechazo.
Si fue tu caso, te recomiendo revisar a detalle tu cálculo anual, así como los requisitos de las deducciones personales. Y, si todo es correcto, hacer la solicitud mediante el Formato Electrónico de Devolución, enviando todos los elementos que comprueben la procedencia del saldo a favor, por ejemplo: las facturas de deducciones, estados de cuenta donde se señalen los pagos realizados, etc.
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