Cierto día, un organizado contador que llevaba la contabilidad de varias pymes, revisando los gastos de un cliente cuya empresa era de jardinería, notó compras inusuales: una cafetera industrial, café gourmet, azúcar y galletas.
Extrañado, llamó al cliente para preguntarle si esos gastos realmente pertenecían al negocio. El cliente le explicó que ofrecer café a sus clientes mientras trabajaban en sus jardines había mejorado mucho la relación con ellos y aumentado sus recomendaciones.
El contador entendió entonces que no todos los gastos tienen sentido solo desde lo contable. A veces, entender el contexto del negocio revela el verdadero valor de una inversión. Si de pronto el contador hace muchas preguntas del negocio, solo está haciendo parte de su trabajo: Entendiendo el negocio.
