El IVA no forma parte de tu ingreso. Es un impuesto que cobras a tus clientes y debes entregar al SAT. Si lo mezclas con tu caja, tarde o temprano tendrás problemas para pagarlo.
- Separa el IVA desde el cobro. Transfiere el IVA cobrado a una cuenta bancaria o a una cuenta de pasivo específica (“IVA trasladado por enterar”) y evita usarlo para gastos operativos.
- PUE vs. PPD y REP. Con facturas PUE, en general causas IVA en el periodo de la factura; con las PPD, causas hasta que cobras y debes emitir/recibir el REP. En compras, el acreditamiento suele requerir pago y CFDI/REP correctos.
- Conciliación mensual. Cruza CFDI emitidos con cobros y REP’s, y CFDI recibidos con pagos y REP’s. Tu IVA por pagar debe empatar con la declaración.
- Tasas y claves correctas. Distingue 16%, 0%, exento y no objeto; recuerda que no es lo mismo tasa 0% a exento.
- Exportaciones y tasa 0% bien soportados. Documenta bien las operaciones (contratos, pedimentos, acuses); sin soporte, la autoridad te puede rechazar la operación.
Recuerda que el IVA no es un ingreso, y la mejor estrategia es llevar un buen control.
¿Cómo estás manejando hoy tu IVA?
Si necesitas claridad, podemos revisarlo juntos.
