Contador, el mes pasado todo lo que recibí de ingresos por la venta de la ferretería lo gasté: una gran parte en inventario, mientras que el resto en nómina y pago de seguro social; Si todo lo que entró de la venta salió en gastos, ¿Por qué me toca pagar IVA?
El IVA suele ser motivo de confusión, ya que no todos los ingresos o actividades se tratan de la misma forma. Te comparto de manera clara y con ejemplos las diferencias:
IVA tasa 16%: Es la regla general. Aplica a la mayoría de las ventas y servicios.
- Ejemplo: Vender ropa en una tienda o prestar servicios de consultoría. Es decir, vendo con IVA, pago con IVA y al final se sacan diferencias para saber si toca pagar IVA o queda a saldo a favor.
IVA tasa 0%: Aquí sí hay IVA, pero la tasa aplicable a las ventas es cero, por lo que se genera derecho a acreditar el IVA pagado en las compras y gastos.
- Ejemplo: Vender alimentos básicos (como tortillas o pan) o exportar mercancías a tasa cero. Mientras tanto, el IVA de las compras y gastos queda a favor y es sujeto a devolución.
IVA exento: No se causa IVA, pero tampoco se tiene derecho a acreditar el impuesto. Por lo que el IVA pagado se convierte en gasto y forma parte de la deducción para ISR.
- Ejemplo: Los servicios médicos no tienen IVA, por lo que no tienen derecho a acreditarse el IVA de los gastos que los doctores hacen; este se convierte en deducción para ISR.
No objeto de IVA: Son operaciones que ni siquiera están dentro del ámbito del impuesto.
- Ejemplo: Recibir un préstamo o una aportación de capital de un socio no te causa IVA, mientras que el pago de la nómina o del seguro social no te ayuda a deducir IVA.
Conocer estas diferencias es clave para no confundir tus operaciones y aprovechar correctamente el acreditamiento del IVA.
-Eliezer Vega.
